Metodología “De Campesina a Campesino”: sembrando la agroecología de las Escuelas del Campo a la Universidad1


Metodologia “De Camponesa a Camponês”: semeando a agroecologia das Escolas do Campo à Universidade


Peasant to Peasant” Methodology: Planting Agroecology from Schools of the Countryside to the University


Lia Pinheiro Barbosa

Universidade Estadual do Ceará (UECE), Brasil.

lia.barbosa@uece.br

https://orcid.org/0000-0003-0727-9027


Ana Karoline Rodrigues Dias

El Colegio de la Frontera Sur (ECOSUR), México.

karol.agroecologia@gmail.com

https://orcid.org/0009-0006-0345-3541


Peter Michael Rosset

El Colegio de la Frontera Sur (ECOSUR), México.

rosset@globalalternatives.org

https://orcid.org/0000-0002-1253-1066



Sección: Dossier

Recepción: 10/11/2025 Aceptación final: 14/11/2025



Para citación de este artículo: Pinheiro Barbosa, L., Rodrigues Dias, A. K. y Rosset, P. M. (2025). Metodología “De Campesina a Campesino”: sembrando la agroecología de las Escuelas del Campo a la Universidad Revista Masquedós, 10(14), 1-19. https://doi.org/10.58313/masquedos.2025v10





Resumen

En el artículo, se presenta un proceso social de territorialización de la agroecología, en áreas de asentamiento rurales de reforma agraria de Ceará, noreste brasileño, a partir de la implementación de la Metodología “De Campesina a Campesino”, en una articulación entre el Movimiento de los Trabajadores Rurales Sin Tierra (MST), la Vía Campesina Internacional, las Escuelas del Campo y la Extensión Crítica. Para ello, enfocamos en tres aspectos: 1) la agroecología en la estrategia política del MST; 2) el papel de las Escuelas del Campo en el fortalecimiento de agroecología en los territorios campesinos; 3) los aprendizajes de la Universidad en la co-construcción, con un movimiento social agrario, de una experiencia piloto y de un Curso de Extensión para Facilitadoras y Facilitadores de la Agroecología en la “Metodología “De Campesina a Campesino”. El camino metodológico toma por base los fundamentos de la Educación Popular, la Educación del Campo y la Extensión Crítica, como también los procesos pedagógicos de la Metodología “De Campesina a Campesino”.


Palabras-clave: Metodología “De Campesina a Campesino”; Escuelas del Campo; Extensión Crítica; Agroecología; Movimiento Sin Tierra.


Resumo

No artigo, apresenta-se um processo social de territorialização da agroecologia em áreas de assentamentos rurais da reforma agrária do Ceará, nordeste brasileiro, a partir da implementação da Metodologia “De Camponesa a Camponês”, em uma articulação entre o Movimento dos Trabalhadores Rurais Sem Terra (MST), a Via Campesina Internacional, as Escolas do Campo e a Extensão Crítica. Para isso, focamos em três aspectos: 1) a agroecologia na estratégia política do MST; 2) o papel das Escolas do Campo no fortalecimento da agroecologia nos territórios camponeses; 3) os aprendizados da Universidade na co-construção, com um movimento social agrário, de uma experiência piloto e de um Curso de Extensão para Facilitadoras y Facilitadores da Agroecologia na Metodologia “De Camponesa a Camponês”. O caminho metodológico baseia-se nos fundamentos da Educação Popular, da Educação do Campo e da Extensão Crítica, bem como nos processos pedagógicos da Metodologia “De Camponesa a Camponês”.


Palavras-chave: Metodologia “De Camponesa a Camponês”; Escolas do Campo; Extensão Crítica; Agroecologia; Movimento Sem Terra.


Abstract

In this article, present a social process of territorialization of agroecology in agrarian reform settlement areas of in rural Ceará, northeastern Brazil, based on the implementation of the “From Peasant Women and Men to Peasant Men and Women” Methodology, in a joint effort between the Landless Workers Movement (MST), Vía Campesina, Countryside Schools, and Critical Extension. To this end, we focus on three aspects: 1) agroecology in the MST's political strategy; 2) the role of Countryside Schools in strengthening agroecology in rural areas; 3) the lessons learned by the University in co-construction with an agrarian social movement, of a pilot experience and an Extension Course for Facilitators of Agroecology in the Methodology. The approach of this methodology is based on the principles of Popular Education, Countryside Education, and Critical Extension, as well as the pedagogical processes of the “From Peasant to Peasant” Methodology.


Keywords: “From Peasant to Peasant” methodology; Countryside Schools; Critical Extension; Agroecology; Landless Workers Movement.




Introducción

En el artículo se presenta un proceso social de territorialización de la agroecología en áreas de asentamientos rurales de reforma agraria impulsado por la Metodología “De Campesina a Campesino”. Esta experiencia es fruto de la trayectoria histórico-política del Movimiento de los Trabajadores Rurales Sin Tierra (MST), en diálogo con la Vía Campesina Internacional, en las estrategias construidas para la defensa de la tierra, de la soberanía alimentaria y territorial, donde posicionan la Reforma Agraria Popular y la Agroecología como pilares de un proyecto político y de emancipación para los pueblos del campo. En otros términos, el MST comprende que la Reforma Agraria Popular y la Agroecología son los caminos que permiten concretizar una efectiva soberanía alimentaria y territorial.

En el Programa Agrario del Movimiento Sin Tierra (MST: 2025), se plantean los siguientes fundamentos en la defensa del campo y de la clase campesina: 1) la Reforma Agraria Popular para la garantía de la tierra para todos los que quieran trabajar y vivir en el campo; 2) el cuidado con los bienes comunes de la naturaleza y con las semillas nativas; 3) el agua como un alimento de la naturaleza; 4) una producción de matriz agroecológica para la soberanía alimentaria; 5) una formación cultural y educativa basada en la Educación del Campo y la Cultura del Campo; 6) asegurar los asentamientos y comunidades campesinas como uno de los espacios de Reforma Agraria Popular y soberanía territorial; 7) La garantía de derechos sociales y de una vida digna en el campo.

Desde su conformación como movimiento social agrario, el MST confiere centralidad a la formación educativa y política para formar la subjetividad político-ideológica de la identidad Sin Tierra y de los fundamentos teórico-políticos y de horizontes de sentido que orientan su Programa Agrario (Barbosa, 2015). La Pedagogía del Movimiento (Caldart, 2004), comprendida como una pedagogía de la lucha social que atraviesa todos los espacios de la reivindicación de la reforma agraria integral, constituye el proceso pedagógico en que, en el movimiento mismo de la lucha emprendida por el MST, se activan un conjunto de vivencias y experiencias de aprendizajes políticas que, poco a poco, sedimentan la conciencia crítica y que son parte constitutiva de la subjetividad política e identidad Sin Tierra. Por lo tanto, el MST se convierte en un sujeto educativo-político (Barbosa, 2013b), por transformar todos los ámbitos de su praxis política en espacios potencialmente formativos.

A lo largo de su trayectoria, el MST creó sus propias escuelas de formación política, educativa y agroecológica, entre ellas, las Escuelas del Campo, que son parte de una articulación política más amplía, con la Vía Campesina, universidades públicas y otras organizaciones populares, iniciada al final de la década de 1990, para adentrar en la disputa hegemónica por una concepción de educación en y del campo (Barbosa, 2013a). Asimismo, la agroecología es parte constitutiva del Programa Agrario del MST y de su proceso formativo, comprendida no sólo como un cambio en la matriz de producción agropecuaria, sino más bien como un proceso social y político de enfrentamiento del capitalismo agrario en el campo y de una lógica de desarrollo de carácter biocida.

La apuesta política es el proceso de territorialización de la agroecología para la producción de alimentos sanos, de valoración del campo como espacio de vida, en la recuperación y fortalecimiento de la memoria biocultural de los pueblos en sus territorios, y en la transformación de las relaciones socioculturales y productivas en el campo, en que la defensa de la naturaleza, los bienes comunes y la alteridad sean parte de un posicionamiento ético, moral y político.

En el artículo presentamos un proceso social de territorialización de la agroecología, en áreas de asentamiento rurales de reforma agraria del MST, iniciado en 2018, en el estado de Ceará, noreste brasileño, a partir de la implementación de la Metodología “De Campesina a Campesino”. Dicho proceso es fruto de una articulación entre el MST, la Vía Campesina Internacional, las Escuelas del Campo, y la Universidade Estadual do Ceará (UECE), por medio de un Programa de Formación en Investigación-Acción Participativa y de Extensión Crítica. Para ello, enfocamos en tres aspectos: 1) la agroecología en la estrategia política del MST; 2) el papel de las Escuelas del Campo en el fortalecimiento de agroecología en los territorios campesinos; 3) los aprendizajes de la Universidad en la co-construcción, junto al MST, de una experiencia piloto y de un Curso de Extensión para Facilitadoras y Facilitadores de la Agroecología en la “Metodología “De Campesina a Campesino”.

El camino metodológico toma por base los fundamentos de la Educación Popular, la Educación del Campo, la Pedagogía del Territorio y la Extensión Crítica, como también los procesos pedagógicos de la Metodología “De Campesina a Campesino”.

El artículo está organizado en las siguientes secciones: a) Educación del Campo y Agroecología en el MST; b) Metodología “De Campesina a Campesino” y la construcción del sujeto y del conocimiento agroecológico; c) Aprendizajes y desafíos en la construcción del conocimiento agroecológico: de las Escuelas del Campo a la Universidad.



Educación del Campo y Agroecología en el MST

Según mencionamos, el proceso formativo y educativo son la columna vertebral de la subjetividad política e identidad Sin Tierra. En ese marco, la categoría Educación del Campo emerge del debate histórico sobre la relación campo-ciudad en Brasil, sobre todo con respecto al legado colonial y esclavista para los pueblos del campo en el proceso de integración social en la sociedad brasileña. En la historia social y política del país, se enraizó una representación simbólico-ideológica en que el espacio urbano, la ciudad y lo citadino se afirman como representación de lo nacional, de lo moderno, del progreso, de la cultura, del desarrollo, de las posibilidades, del acceso a los derechos. El campo o las zonas rurales son entendidas como el antónimo, reduciéndose a ser reconocidas como el espacio del atraso, de lo inculto, de lo inaccesible.

Ello provocó, en la formación sociohistórica de Brasil, la construcción de una identidad nacional en estrecho vínculo con el colonialismo y el colonialismo interno (González Casanova, 1969; Souza, 1994), que se expresa a partir de un movimiento de afirmación-negación en el tránsito hacia la modernidad. Lo moderno está asociado a la ciudad-metrópoli y a determinadas regiones de Brasil,2 como las regiones Sur y Sureste, consideradas la cuna del “desarrollo” político, económico y cultural y que se reconoce como descendencia europea. Ello también se vincula con la referencia de la blanquitud y, en especial, la urbana, letrada y eurodescendiente. De otro lado, las regiones Norte, Noreste y, en menor medida, Centro-Oeste, son asimiladas en el imaginario social como lugar del atraso nacional, donde viven los “indios”, los campesinos y la población negra pobre. La afirmación de la superioridad del Sur y Sureste de Brasil se sostiene históricamente en la negación del papel histórico-político, cultural y económico de las demás regiones y, sobre todo, en establecer una asociación de que estas regiones son, en realidad, el lugar de la miseria y pobreza social, siendo las zonas rurales el epicentro de este imaginario. En consecuencia, se niega el campo como espacio de vida, de formación identitaria, de producción y de cultura.

Como argumenta Roseli Caldart (2008), ello se trata de la producción histórica de una “contradicción inventada” entre campo y ciudad. Esa representación nacional siempre ha provocado un impacto profundo en la concepción de las políticas públicas, en la garantía y acceso a los derechos, y una deuda histórica que, al final del siglo XX, se reflejaba en la amplia desigualdad regional y, en particular, en las zonas rurales, éstas detentoras de los mayores niveles de analfabetismo, desnutrición, pobreza y exclusión social. En realidad, la formación social de Brasil confluye con la historia integral de América Latina y el Caribe.

En la historia de América Latina y el Caribe, la escuela y la universidad constituyeron las instituciones de formación de una cultura universal, ésta traducida como cultura europea, y restricta a determinados sectores de la sociedad. El proceso formativo se sostuvo en un desprecio por el legado cultural de otras civilizaciones, nombradas en el orden colonial como indígena y negra. Dicho desprecio constituye pilar de las relaciones sociales, al reproducir, en el libro didáctico y en el ámbito de la enseñanza-aprendizaje, la imagen del indígena, del negro y del campesinado como pueblos sin cultura, siervos o pueblos de cultura “primitiva” y que deberían, necesariamente, ser civilizados.

Adriana Puiggrós (2006) afirma que, en el transcurso de implantación de los sistemas educativos modernos latinoamericanos, la disputa de hegemonía se basaba en un campo simbólico e ideológico que busca homogeneizar el pensamiento social. Penetrar esa esfera de la formación humana garantizaba la supremacía política y cultural de determinados grupos establecidos en el poder.

En ese marco, la escuela y la universidad ocupan, históricamente, un lugar de autoridad epistémica fundamental, no sólo para asentar las bases del conocimiento científico, de un método de análisis universalmente válido o, aún, de enseñanza del legado del conocimiento construido en diversos campos de la ciencia. Como instituciones sociales primordiales, la escuela y la universidad fundamentan la formación de un paradigma civilizatorio, político-ideológico y del pensamiento social. Por esta razón, son parte constitutiva de la conformación de la cultura y de disputa de la hegemonía en tanto fuerza social e histórica. Como analizó José Carlos Mariátegui (1928), la oligarquía agraria y las burguesías nacionales concebían a las universidades y escuelas como fábricas de gente de letras y de ley, y el privilegio del acceso a la educación persistía por la simples razón de que persistía el privilegio de la riqueza y de la casta.

Todo ese campo simbólico e ideológico se asentó en el imaginario social brasileño por la mediación pedagógica de los sistemas educativos, en que se reforzaba la jerarquización regional del Sur y Sureste, y la dicotomía campo-ciudad, desencadenando, en la sociedad, un profundo rechazo a las raíces indígenas, africanas y afrodiaspóricas, y campesinas.

El MST siempre tuvo muy claro que la exclusión y desigualdad social en Brasil era resultado del proceso colonial, que instauró un modelo político-económico y cultural basado en la propiedad privada de la tierra, en la esclavitud y en el gran latifundio. Por lo tanto, el debate acerca de la problemática agraria no estaba disociado del debate sobre la formación cultural. Así como había el latifundio de la tierra, existía el latifundio del saber, ambos pilares de las lógicas coloniales y capitalistas instauradas históricamente en Brasil. Por lo tanto, no bastaría reivindicar el derecho a la tierra. Se hacía imprescindible construir, como clase campesina, un Programa Agrario para garantizar el derecho a la tierra, a la educación y a una concepción de campo como un territorio de vida.

La Educación del Campo y la Agroecología en el MST nacen de ese debate político, con el objetivo de superar la contradicción campo-ciudad y consolidar una unidad política para el enfrentamiento del capitalismo agrario. En el caso de la Educación del Campo, ello implicaba interpelar a la educación rural en Brasil, marcada por: el no reconocimiento de los pueblos del campo como un sujeto de derechos; una histórica fragilidad de la política educativa en las zonas rurales, reflejada en la falta o precaria oferta educativa, de la educación básica a la universitaria; una matriz curricular de carácter eurocéntrico y urbano-céntrico, de no valoración o menosprecio de los saberes e identidad sociocultural del campesinado; no valoración del magisterio rural; la no existencia de un programa de formación profesoral de carácter continuo y adecuado a la realidad de las zonas rurales; una precariedad de las estructuras de las escuelas rurales y de los materiales didácticos; las altas tasas de éxodo rural decurrentes de la falta de perspectiva educativa y laboral en el campo (Barbosa, 2013a, 2016).

La negación del derecho a la formación escolar para los pueblos del campo también derivó en la privación del acceso a la universidad. La implementación de la educación superior es reciente en Brasil comparada con los demás países de América Latina y el Caribe, y su acceso también obedece a las lógicas de la colonialidad del saber (Lander, 2000). En otros términos: las universidades se encontraban en las capitales, ofertaban, mayormente, cursos diurnos y el cuerpo docente y discente pertenencia a sectores más elitistas. En términos formativos, también se reproducía el paradigma moderno en los moldes de jerarquización regional descritos anteriormente.

En el fundamento epistemológico y político de la Educación del Campo, el MST busca reposicionar, en el debate nacional, el lugar histórico del campesinado y de lo rural, como también la concepción educativa que a él se vincula. Según el Documento elaborado para la Conferencia Nacional Por una Educación Básica del Campo (Conferência Nacional Por uma Educação Básica do Campo, 1998, p. 09):

Decidimos utilizar a expressão campo e não a mais usual meio rural, com o objetivo de incluir [...] uma reflexão sobre o sentido atual do trabalho camponês e das lutas sociais e culturais dos grupos que hoje tentam garantir a sobrevivência deste trabalho. Mas quando discutimos a educação do campo estamos tratando da educação que se volta ao conjunto dos trabalhadores e das trabalhadoras do campo, sejam os camponeses, incluindo os quilombolas, sejam as nações indígenas, sejam os diversos tipos de assalariados vinculados à vida e ao trabalho no meio rural.

Otro aspecto relacionado con la Educación del Campo reside en su carácter de denuncia-propuesta en el marco de un proyecto político y educativo para los sujetos del campo. Denuncia, por evidenciar la naturaleza histórico-política de la tensión campo-ciudad y sus despliegues en el latifundio improductivo y en la negación del derecho a la educación. Propuesta, en el sentido de reivindicar la Educación del Campo como proyecto político y, por lo tanto, exigir al Estado, en el ámbito de las políticas públicas de carácter integrado, una Política Nacional de Educación del Campo dirigida a favorecer la permanencia de los jóvenes y de los trabajadores y las trabajadoras en el campo.

Al vincular la cuestión agraria a la problemática educativa, el MST coloca en el debate nacional la urgencia de la reconfiguración, en el ámbito de las políticas públicas, del derecho a la Educación del Campo en estrecha relación con la justiciabilidad constitucional del derecho universal a la educación (Molina, 2008). Para ello, la exigencia de la reforma agraria requería del compromiso, por parte del Estado, de implementación de políticas educativas de alfabetización, escolarización, de acceso a la educación básica y superior, así como la estructuración de un sistema educativo que atendiera a la demanda de los pueblos del campo, es decir, con la formación de educadores y educadoras del campo, un plan de estudios con contenidos relacionados con la realidad sociocultural del campo, además de garantizar el transporte a las localidades más alejadas de las escuelas (Barbosa, 2013a, 2016).

En los fundamentos onto-epistémicos y políticos de la Educación del Campo, se reivindica una concepción propia de educación en dos ejes (Arroyo, Caldart y Molina, 2004): en el campo, en el sentido de que haya escuelas situadas en los territorios campesinos; del campo, es decir, que, en la matriz curricular, los contenidos y en la relación pedagógica se reconozca, recupere y fortalezca el conjunto de saberes y conocimientos de los pueblos del campo como parte de los aprendizajes construidos en la formación escolar.

Fruto de ese proceso, el MST logró la consolidación de la Política Nacional de Educación del Campo y el Programa Nacional de Educación en la Reforma Agraria, un paso importante para avanzar en la construcción de las Escuelas del Campo en las áreas de reforma agraria y el acceso a la formación escolar, de la Educación Básica a la Universitaria.

Es menester destacar que, pese esa importante conquista, la implementación de la Política Nacional de Educación del Campo no alcanzó la totalidad del país. El logro en la transición y/o construcción de Escuelas del Campo todavía es tímido cuando pensamos la extensión territorial de Brasil y dependerá de la correlación de fuerzas y la capacidad de presión política del MST y de otros movimientos agrarios.

Sin embargo, en las Escuelas del Campo consolidadas, el MST busca afianzar una formación en consonancia con los principios educativos, pedagógicos y filosóficos de la Educación del Campo. Un paso importante es la articulación entre Educación del Campo y Agroecología en la estrategia formativa de las niñeces y juventudes que estudian en estas escuelas (Rosset, Val, Barbosa y MCCune, 2021). El proyecto político-pedagógico preconizado por la Educación del Campo se constituye a partir de una concepción que reconoce al campesino como sujeto histórico de esta educación y que ésta sea reconocida como parte de la lucha en defensa de la tierra y de la reforma agraria popular (Caldart, 2012).

En los currículos y en la matriz pedagógica de las Escuelas del Campo se implementan metodologías y contenidos programáticos que conduzcan a una formación integral con respecto a la cuestión agraria y la agroecología como ciencia y proceso social. Todos los momentos formativos de las Escuelas del Campo están dirigidos a la formación de los sujetos para el entendimiento crítico de la relación entre agroecología, agricultura campesina y soberanía alimentaria. Asimismo, el conocimiento construido en estas escuelas combina la Pedagogía del Territorio y el Diálogo de Saberes entre el conocimiento científico y el conocimiento campesino, con un aprendizaje sobre los ciclos de la naturaleza, el manejo de la agricultura tradicional y la ciencia agroecológica (Ribeiro, Tiepolo, Vargas y Silva, 2017; Andrade, Da Silva, Simas De Souza, Dos Santos y Campos, 2022; Barbosa, Rosset, Val y Soto, 2025).

De igual manera, en la relación entre Educación del Campo y Agroecología, se busca consolidar una formación en que se comprenda las dinámicas de producción de diferentes saberes involucrados en las experiencias y prácticas de los agroecosistemas promovidos por las familias campesinas y los fundamentos científicos de esas prácticas (Caldart, 2012; Da Silva y Dos Santos, 2022).

Las Escuelas del Campo pasan a ejercer un papel estratégico en la territorialización de la agroecología (Barbosa y Rosset, 2017; Caldart, 2017). Según argumenta Rosset (2017, p. 90-91), en el caso de Brasil y del MST, las Escuelas del Campo de los asentamientos y comunidades podrían asumir la función de facilitación territorial:

O maior desafio é pensar como as Escolas do Campo poderiam funcionar como eixos de ação nos processos territoriais para elevar a escala da Agroecologia. Temos escolas do campo em todos os níveis: na Educação Básica, no Ensino Fundamental e no Ensino Médio, além das escolas e parcerias para a Educação Técnica e a Educação Superior... O desafio é o de conseguir que uma escola..., além de formar aos jovens como facilitadores de processos, se torne o epicentro de um processo ao estilo de CaC no seu território. A própria escola pode identificar aos camponeses(as) mais expertos em diferentes práticas agroecológicas e mobilizá-los como professores para os alunos, usando suas terras como salas de aula. A escola pode treinar estes camponeses(as) para que sejam promotores em um processo de CaC, fornecendo-lhes ferramentas pedagógicas para melhor transmitir seus conhecimentos para outros camponeses. Finalmente, os educandos serão formados para ser os futuros promotores, facilitadores e coordenadores dos processos de CaC em suas comunidades e territórios (Rosset, 2017, p. 91).

Al incorporar la agroecología como una dimensión formativa en el proceso pedagógico impulsado por las Escuelas del Campo, fortalecemos la articulación de un diálogo horizontal entre los conocimientos —campesino y técnico-científico— en el abordaje de los fenómenos de la naturaleza, en la comprensión histórica de la ofensiva del capitalismo y sus nexos en el desequilibrio de la relación ser humano-naturaleza. Asimismo, arrojamos luces al papel histórico del campesinado, de la agricultura familiar campesina para la defensa del territorio y la soberanía alimentaria, cuyo proceso fundamenta la reforma agraria popular sostenida por el MST.

Además, la integración de la agroecología en la base formativa de las Escuelas del Campo garantiza una perspectiva de formación para la desalienación (Caldart, 2017) en relación con la forma histórica de despojo territorial provocada por el capitalismo, al mismo tiempo que provoca la ruptura epistemológica y ontológica en la formación de las futuras generaciones, al dar énfasis a la valorización del conocimiento campesino y en el restablecimiento de su vínculo con el territorio y el tejido comunitario que son parte constitutiva de los asentamientos y comunidades (Rosset, 2017; Barbosa y Rosset, 2017; Fernandes, Barbosa, Damasceno y Rosset, 2021). En términos de una territorialización de la agroecología, la incorporación de las Escuelas del Campo responde a una estrategia de conformación de “asentamientos agroecológicos” (Ribeiro, Tiepolo, Vargas y Silva, 2017), al mismo tiempo que reafirma la necesidad de formar un sujeto histórico-político, un método y un proyecto político para garantizar la agroecología como proceso social que contribuye a la lucha del campesinado por la emancipación humana (Barbosa y Rosset, 2017). Para ello, el horizonte formativo busca conformar el sujeto agroecológico al interior de los procesos conducidos por el campesinado.

Entre las metodologías horizontales incorporadas en los procesos formativos de la Educación del Campo, destaca la Metodología “De Campesina a Campesino” para la territorialización de la agroecología. La Metodología CaC ha sido incorporada como estrategia de la Vía Campesina Internacional para la soberanía alimentaria y, paulatinamente, avanza en diferentes territorios campesinos y procesos educativos de América Latina, Caribe, África y Asia. Tal es el caso de los asentamientos de reforma agraria de Ceará, Brasil (Fernandes, Barbosa, Damasceno y Rosset, 2021).



Metodología de “Campesina a Campesino (CaC)” y la construcción del conocimiento y del sujeto agroecológico

Antecedentes de la Metodología “De Campesino a Campesino”

La Metodología “De Campesino a Campesino” (CaC) es una metodología de proceso social para la transición agroecológica y la territorialización de la agroecología, desarrollada originalmente en Asia, en la década de 1920. En América Latina y el Caribe fue difundida por campesinos indígenas de Guatemala en 1972. Entre las décadas de 1970 y 1990, la metodología CaC se expandió con éxito en las zonas rurales de diferentes países de Centroamérica, especialmente en Nicaragua y Honduras, y se introdujo, también, en otros países, como México y Cuba.

En 1997, la Metodología CaC llegó a Cuba, gracias a la colaboración de la organización campesina Unión Nacional de Agricultores y Ganaderos de Nicaragua (UNAG). En este país caribeño adquiere otra dimensión, al convertirse en el Movimiento Agroecológico de Campesino a Campesino (MACAC), gracias al impulso y la acción política de la Asociación Nacional de Agricultores Pequeños (ANAP), principal organización campesina del país. Desde entonces, la ANAP ha perfeccionado la metodología y movilizado a cientos de familias campesinas cubanas a escala nacional, impulsando el MACAC y convirtiéndose en una referencia en la transición agroecológica y en la territorialización de la agroecología no solo en Cuba, sino en toda América Latina y el Caribe (Machín Sosa, Roque Jaime, Ávila Losano y Rosset, 2013).

Desde sus orígenes, la Metodología CaC consiste en una reacción al modelo convencional de asistencia técnica, en el que el técnico es el sujeto activo del proceso y las organizaciones campesinas son consideradas meras receptoras de instrucciones técnicas para mantener un determinado estándar de producción agrícola (Machín Sosa, Roque Jaime, Ávila Losano y Rosset, 2013).

En los métodos verticales de la extensión agrícola convencional, ya sea en los servicios públicos, en las cooperativas y en muchos “proyectos”, el técnico es el sujeto activo, el “sabelotodo” del proceso (Machín Sosa, Roque Jaime, Ávila Losano y Rosset, 2013), es decir, aquél que posee el reconocimiento del conocimiento considerado legítimo con respecto a la producción agropecuaria. Este método tecnicista no dialoga de manera satisfactoria con una filosofía política y de organización social que busca poner a la familia campesina y/o la comunidad campesina como sujeto central en la transformación de su realidad y de su propio destino. Además, tiene limitaciones en el sentido de promover el enfoque agroecológico, ya que este depende de la aplicación de principios —y no de recetas— según la realidad local de cada establecimiento rural campesino, cada asociación y cooperativa. En otras palabras, un enfoque agroecológico exige creatividad, conocimiento local, innovación e inteligencia campesina, a menudo no reconocidas ni valoradas por la asistencia técnica (Machín Sosa, Roque Jaime, Ávila Losano y Rosset, 2013).

En el modelo de asistencia técnica, la familia y/o la comunidad campesina asume un papel pasivo. Cuando surge un problema, esperan a que llegue el técnico de fuera para resolverlo. Pueden esperar durante mucho tiempo sin tomar la iniciativa de buscar soluciones. Estos métodos verticales también se autolimitan, sobre todo por algunos factores objetivos, por ejemplo, el número limitado de técnicos, que afecta al número de familias y comunidades que cada técnico puede atender, o el presupuesto, a veces insuficiente para garantizar una ampliación de la asistencia técnica de forma hábil y satisfactoria. En este sentido, la Metodología CaC nace como una crítica al enfoque tecnicista de la producción agrícola y ganadera, al tiempo que se propone como una metodología horizontal liberadora, dinámica y creativa, que permita la plena participación colectiva, en la que las comunidades campesinas asuman el control de sus procesos productivos como sujetos participantes, en diálogo con un conjunto de conocimientos de vida y de lucha heredados históricamente.

En un proceso de implementación de la Metodología CaC el momento pedagógico central acontece cuando un campesino o campesina con un problema productivo (por ejemplo, un suelo infértil o un problema de plagas en el cultivo) visita el área o el huerto productivo de otro campesino o campesina que ya ha implementado con éxito una solución agroecológica para el mismo problema. La visita constituye la mediación pedagógica de los conocimientos campesinos en la resolución de problemas relacionados con la producción agropecuaria desde una perspectiva agroecológica. El aprendizaje es horizontal, de campesino a campesino y/o de campesina a campesina. El fundamento de la transición agroecológica es el diálogo de saberes y conocimientos entre campesinos y campesinas, y entre ellos y técnicos facilitadores de procesos (Martínez-Torres y Rosset, 2016; Machín Sosa, Roque Jaime, Ávila Losano y Rosset, 2013).

Los principios que orientan la Metodología “De Campesino a Campesino” son (Abreu, 2019; Roque Jaime, 2019):

PRINCÍPIO 1

Comenzar de manera lenta y a pequeña escala

Este principio facilita la evaluación, la reflexión y la corrección de errores, y reduce los impactos de los posibles riesgos.

PRINCIPIO 2

Limitar la introducción de tecnología

No es necesario introducir muchas técnicas agroecológicas a la vez. Es más rápido dominar una innovación a la vez, consolidar cada una de ellas e integrarlas poco a poco.

PRINCIPIO 3

Lograr resultados rápidos y visibles

El entusiasmo genera nuevas ideas, y las victorias obtenidas son el estímulo más eficaz. Este principio pretende ser el motor moral en la construcción y el reconocimiento de los avances del trabajo cotidiano.

PRINCIPIO 4

Experimentar en pequeña escala

Experimentar no es más que probar, comprobar, adaptar y adoptar una nueva técnica o solución a partir de las necesidades.

Mediante este principio, el campesino y la campesina se convierten en un experimentadores activos e innovadores, y su

parcela se transforma en un laboratorio permanente y rico.

PRINCÍPIO 5

Desarrollar un efecto multiplicador

La multiplicación por parte de los propios campesinos y campesinas de los resultados y experiencias obtenidos es la única manera de extender y masificar este sistema de producción.



La Metodología CaC tiene carácter colectivo e involucra una diversidad de sujetos del territorio. En la experiencia de Cuba y del MACAC, los sujetos son: campesinos y campesinas; promotor(a); facilitador(a); coordinador(a) y aliados (Roque Jaime, 2019).

SUJETOS

FUNCIONES

CUALIDADES

CAMPESINAS y CAMPESINOS

Constituye el sujeto central de la Metodología CaC

Sentirse parte del proceso social de territorialización de la agroecología y con ánimo de participar plenamente en ello.

PROMOTOR(A)

Participar en la capacitación técnica y

metodológica.

Experimentar prácticas agroecológicas en su propia parcela y utilizar los resultados como herramienta metodológica.

Compartir conocimientos y recursos.

Socializar la experiencia adquirida con

los campesinos y campesinas.

Tener una actitud abierta para crear, desarrollar y apropiarse de nuevas técnicas.

Ser un(a) líder/lidereza productivo(a), un(a) experimentador(a) en su lote, que enseña con su ejemplo.

Estar dispuesto(a) a intercambiar experiencias.

Tener iniciativa y capacidad de innovación, y promover esta cualidad.

FACILITADOR(A)

Tener una actitud abierta para crear, desarrollar y apropiarse de nuevas técnicas.

Ser un(a) líder/lidereza productivo(a), un(a) experimentador(a) en su lote, que enseña con su ejemplo.

Estar dispuesto a intercambiar experiencias.

Tener iniciativa y capacidad de innovación, y promover esta cualidad.

Estar abierto al diálogo.

Desarrollar y fomentar relaciones de igualdad con los agricultores y agricultoras.

Tratar a todos sin distinción de género o

condición.

Tener aptitud y disposición para cumplir con sus funciones.

Desarrollar el trabajo de tal manera que sea el campesino o la campesina quien promueva.

COORDINADOR(A)

Elaborar planes de actividades y de

formación.

Coordinar y facilitar acciones para

implementar las estrategias;

especialmente las relacionadas con la

capacitación de sujetos internos y

externos y la promoción de prácticas

agroecológicas.

Coordinar las tareas del MACaC dentro de la estructura de la ANAP.

Asesorar a los dirigentes de la ANAP en las tareas relacionadas con el MACaC.

Coordinar, a nivel municipal, las actividades programadas que deben

desarrollarse en las cooperativas.

Ofrecer capacitación metodológica a promotores y facilitadores.

Buscar y organizar apoyo logístico.

Coordinar la participación de los sujetos en las actividades del MACaC.

Coordinar la participación de la prensa en la difusión del MACaC.

Organizar la información y los datos

estadísticos.

Tener un nivel técnico adecuado.

Tener vocación por la agroecología.

Ser un(a) buen(a) comunicador(a).

ALIADOS

Organizaciones, instituciones de investigación y profesores interesados en la agroecología, siendo las alianzas necesarias para la realización del trabajo implementadas a través de convenios.

Disposición de participar de forma horizontal y colaborativa en el proceso de construcción e implementación de la Metodología CaC.



En Cuba, los(as) promotores(as) son maestros(as) campesinos(as) que ya utilizan técnicas agroecológicas con éxito, que reciben visitas de otros campesinos y campesinas en sus campos, los cuales se consideran como un aula para el enseñamiento y aprendizaje de soluciones agroecológicas a los problemas de producción. Los(as) facilitadores(as) son personas que tienen alguna formación técnica, que trabajan a nivel local e identifican a los campesinos y campesinas que son promotores(as) potenciales, los preparan y organizan el proceso de visitas de intercambio.

Además de la formación teórico-política, las organizaciones han fomentado la elaboración e implementación de metodologías de socialización horizontal del conocimiento para el fortalecimiento de los procesos territoriales de agroecología (Fernandes, Barbosa, Damasceno y Rosset, 2021). La metodología CaC incorpora elementos pedagógicos y herramientas de la educación popular, destacando las siguientes actividades: a) Asamblea de asociados; b) Talleres; c) Diagnóstico Rápido Participativo (DRP); d) Visitas; e) Encuentros de Formación e Intercambios (Roque Jaime, 2019). Además, la Metodología CaC estimula la elaboración de materiales didácticos y audiovisuales, como los cuadernillos de la Metodología CaC, entre otros materiales.

Durante el proceso de implementación de la Metodología CaC, es fundamental establecer la ruta formativa. Un buen ejemplo es la incorporación de estos 10 pasos (Abreu, 2019; Adlen, 2019; Fernandes y Sousa, 2019):

Paso 1

Demostración didáctica audiovisual: comprensión del contexto y motivación para cambiarlo.


Paso 2

Primer paso del Inventario de Prácticas y Conocimientos: mapeo de los conocimientos agroecológicos

Paso 3

Intercambio campesino: visita para profundizar conocimientos, motivaciones y técnicas.


Paso 4

Testimonios del intercambio campesino: multiplicación de comprensiones, creencias y motivaciones

Paso 5

Realización del Inventario de Prácticas y Conocimientos: construcción colectiva del Repertorio Agroecológico

Paso 6

Diagnóstico Rural Participativo (DRP)


Paso 7

Inventario de problemas productivos: mapeo de los problemas generales y cruce con el Repertorio de prácticas agroecológicas

Paso 8

Reuniones para reforzar en general: reflexión colectiva sobre el camino recorrido y planificación de los próximos pasos.

Paso 9


Encuentro para el intercambio de experiencias

Paso 10

Capacitación de promotores y facilitadores agroecológicos



Como podemos observar, existe una dimensión pedagógica y organizativa en la Metodología CaC que orienta, de forma orgánica, el proceso de transición, escalonamiento o territorialización de la agroecología. Por lo tanto, en el MACAC observamos una praxis educativa y pedagógica articulada por una Pedagogía Campesina Agroecológica (Barbosa; Rosset, 2017) basada en la pedagogía del ejemplo y en el diálogo de conocimientos entre campesinos(as), y entre campesinos(as) y técnicos(as) facilitadores(as) de procesos.

Teniendo en cuenta cuáles son los objetivos, quienes participan y los pasos necesarios para la implementación de la Metodología CaC para la transición agroecológica, es fundamental, previo y durante el proceso, que se elabore, discuta y defina un Plan de Capacitación para formar las y los promotores y facilitadores agroecológicos. En esa construcción colectiva participan las organizaciones, movimientos agrarios y aliados.



La Metodología de “Campesina a Campesino (CaC)” en las Escuelas del Campo del MST de Ceará

Las Escuelas del Campo del MST de Ceará, en Brasil, son parte de una histórica lucha en defensa del derecho a la Educación del Campo y en la construcción de otro paradigma de territorio campesino. Las primeras Escuelas del Campo son fruto de manifestaciones y de una fuerte presión del MST junto al Estado, que culminó en la construcción de las 04 primeras instalaciones escolares, nombradas Escuelas de Enseñanza Media del Campo, dirigidas a la formación escolar a nivel bachillerato, iniciadas en 2010 (Gomes, 2013). Una conquista que conllevó el acceso a la educación pública con su conjunto de conocimientos que se transmiten a través de los programas oficiales de formación y, más aún, por la construcción de una educación que reconozca y valore los conocimientos y las formas de saber de los pueblos. Además, que esté vinculada a su realidad, cultura, intereses y necesidades.

Actualmente, el MST de Ceará cogestiona, con la Secretaría Estatal de Educación de Ceará (SEDUC), 12 escuelas de educación secundaria y formación técnica. Fruto de esa lucha, han logrado el compromiso del Estado en financiar los recursos para el pago de los profesionales, los materiales didácticos, el transporte de los estudiantes y la alimentación escolar.

Se suele decir que el Estado construye las escuelas y el MST las ocupa con la “Pedagogía del Movimiento” (Caldart, 2004). En ese sentido, la rutina escolar es organizada en tiempos educativos que fomentan la autoorganización y participación activa de las educandas y educandos buscando una formación multidimensional (Silva, 2022).

Una directriz fundamental de las Escuelas del Campo en Ceará fue, desde sus inicios, articular la Educación del Campo y la Agroecología en los procesos formativos. Para ello, estas escuelas incluyeron tres materias integradoras en el plan de estudios: 1. Projetos, Estudos e Pesquisa-PEP (Proyectos, Estudios e Investigación) con el objetivo tanto de aprender a investigar la realidad para identificar sus problemas, como de iniciarse en el mundo de la investigación científica; 2. Práticas Sociais Comunitárias-PSC (Prácticas Sociales Comunitarias), que busca integrar las dimensiones de la cultura, la lucha social y la organización colectiva en la formación escolar, con prácticas de intervención participativa en los territorios; 3. Organização do Trabalho e Técnicas Produtivas-OTTP (Organización del Trabajo y Técnicas Productivas) que se centra en la dimensión del trabajo como principio educativo y orienta el estudio de técnicas agroecológicas y métodos organizativos para la producción (Silva, 2022, p. 123).

Esta última es estrechamente vinculada a un espacio pedagógico y de experimentación agroecológica en las escuelas, que son los Campos Experimentales de la Agricultura Campesina y la Reforma Agraria.

En este proceso, la construcción del conocimiento agroecológico en las Escuelas del Campo, se materializa la definición nacional del MST, que convirtió la agroecología en una estrategia central de su modelo productivo y político (SPCMA-MST, 2020), y además, este encuentro, mediado en gran medida por las Escuelas, proporciona a la Educación del Campo el fortalecimiento del “(...) vínculo de origen con las luchas y los procesos de trabajo de la agricultura campesina (...)”, y a la agroecología su arraigo “(...) en un número creciente de territorios campesinos (...)”. (Caldart, 2020, p. 05).

En la formación de las educandas y educandos, esta convergencia se expresa en el estudio teórico y práctico de la agroecología como tema transversal, como enfoque de las investigaciones en las comunidades y en el aprendizaje a través del trabajo realizado en los campos experimentales y en las parcelas de las familias campesinas en los territorios. De esta manera, al estrechar el vínculo entre la formación escolar y la realidad de los territorios campesinos, se posibilita la preparación para contribuir con las transformaciones necesarias para el proyecto societal defendido por este Movimiento.

Una segunda estrategia del MST Ceará en la formación agroecológica es la articulación de iniciativas con sus aliados. En este caso, es menester destacar el histórico llamado del MST a construir alianzas con las universidades, con el objetivo de construir programas de formación, investigación y extensión crítica dirigidos a pensar la cuestión agraria y educativa nacional, como también procesos agroecológicos en los territorios de reforma agraria.

Ejemplo de ello es la realización de seminarios nacionales involucrando movimientos populares e investigadores(as) universitarios para pensar críticamente el compromiso político de las universidades en el acceso a la ciencia, la tecnología, la consolidación de una cultura humanizadora bajo nuevos parámetros científicos que contribuyan para una vida digna en sociedad y en armonía con la naturaleza (MST, 2007). En estos seminarios, cuyas temáticas de discusión fueron sistematizadas y publicadas (MST, 2007), arrojaron luces sobre la necesidad de poner en el centro una concepción de investigación, enseñanza y extensión en clave crítica y popular, en diálogo con los principios de la Educación del Campo y la Agroecología (Moreira, Carvalho y Oliveira, 2023; Mendes, Barbosa y Brito, 2024).

En 2018, fue iniciado un Programa Permanente de Investigación-Acción Participativa y de Extensión Crítica para la implementación de la Metodología CaC,3 en una articulación con la Vía Campesina Internacional y la Universidade Estadual do Ceará, a partir de una experiencia-piloto en el Asentamiento Santana, localizado en el municipio de Monsenhor Tabosa, Ceará.

El proceso fue iniciado en el Centro de Formação Frei Humberto, una escuela de formación del MST, con el Seminario sobre la Metodología “De Campesino a Campesino” y el “Taller Intensivo de Planificación del proceso piloto de Campesino a Campesino en la región del Asentamiento Santana”, con la presencia de la ANAP, de Cuba. Participaron del Seminario un colectivo amplio: Brigadas, Sector de Educación, Sector de Producción, Sector de Juventud y Sector de Formación del MST – Ceará, además de educadores(as) y educandos(as) de las Escuelas del Campo. En el taller participaron las mismas instancias, pero más localizadas del Asentamiento Santana, con la participación de la Escuela del Campo Florestan Fernandes y las familias asentadas.

En 2019, en la Escuela del Campo Florestan Fernandes, en el Asentamiento Santana, fue realizado el 2º Seminario sobre la Metodología “De Campesino a Campesino”, con la participación de 60 personas de todas las instancias involucradas en el proceso de territorialización de la agroecología. En la experiencia piloto fueron realizados los pasos de implementación de la Metodología CaC e identificados aquellos que ejercerían funciones claves en el proceso: Promotores(as), Facilitadores(as), Coordinadores(as).

Durante el proceso, algunas decisiones fueron tomadas: a) la incorporación de otros dos Asentamientos situados en la misma región - el Asentamiento Orange y el Asentamiento Bargado, totalizando 03 asentamientos y un total de 327 familias participantes en la Metodología CaC; b) al reflexionar sobre la experiencia en curso del proceso “De Campesino a Campesino”, se constató la amplia y protagónica participación de las mujeres en el proceso de implementación de la Metodología CaC, por lo que se tomó la decisión de cambiar el nombre de esta metodología, que ahora se denomina Metodología “De Campesina a Campesino a Campesina a Campesino”. Ese debate fue impulsado por las mujeres que, al hacer énfasis de que debería ser nombrado “De Campesina a Campesino a Campesina a Campesino”, se garantizaría el equilibrio participativo entre mujeres y hombres del campo. En la práctica, llegaron a un consenso de usar la terminología “De Campesina a Campesino”; c) Los aprendizajes de la experiencia-piloto condujo a la decisión política del MST en ampliarla a otros territorios campesinos.

Dos años después de iniciar el proceso con la Metodología CaC, el MST comenzó una nueva etapa en la territorialización de la agroecología, incorporando otras cuatro regiones de Ceará: Metropolitana, Jaguariri, Litoral, Sertão y Región dos Inhamúns, involucrando 14 territorios campesinos con las familias asentadas, las cooperativas y las 10 Escuelas del Campo localizadas en áreas de asentamientos rurales de reforma agraria del MST.

Entre los meses de noviembre y diciembre de 2020, realizamos un ciclo interno de formación, en el Seminario de Agroecología y Metodología “De Campesina a Campesino” en los asentamientos de reforma agraria, con tres objetivos principales: a) estudiar la trayectoria y los procesos de la Metodología CaC; b) promover espacios de diálogo sobre la construcción de procesos agroecológicos en los campamentos y asentamientos donde se encuentran las Escuelas del Campo y las agroindustrias del MST Ceará; y c) impulsar la formación de las mujeres campesinas en los procesos de territorialización de la agroecología, dando visibilidad a sus conocimientos, experiencias y el papel que cumplen como guardianas de la agroecología.

En la construcción y conducción de la Metodología CaC, era visible el papel de las Escuelas del Campo como facilitadoras en el proceso de territorialización de la agroecología. Con esta intención, tras años de lucha y elaboración de la propuesta, en 2022 el MST de Ceará inició el Curso Técnico en Agroecología en una de sus escuelas, la Escuela del Campo Francisco Araújo Barros, situada en el asentamiento Lagoa do Mineiro, municipio de Itarema, Ceará, dando otro paso importante para la agroecología en el Movimiento.

En esta primera experiencia, además de la formación en conocimientos científicos de agroecología, la elevación de la conciencia política sobre la defensa de la tierra, los territorios y los bienes comunes de la naturaleza, y la capacitación en prácticas agrícolas con técnicas agroecológicas, se incluyó la Metodología “De Campesina a Campesino” (CaC) como práctica profesional para formar en la facilitación de procesos de territorialización de la agroecología (Pereira et al., 2024).

En 2020, durante un taller realizado en la Semana Pedagógica organizada por estas escuelas al inicio de cada año lectivo, se tomó la decisión de expandir la CaC a los territorios donde se encuentran las demás Escuelas del Campo y las Agroindustrias gestionadas por el Movimiento.

Desde entonces, las Escuelas del Campo han realizado diversas actividades con la Metodología CaC y han fortalecido su relación con las comunidades, con las que actúan como facilitadoras colectivas de los procesos sociales de co-construcción de conocimientos agroecológicos y su multiplicación en los territorios, donde promueven la experimentación de mejoras en las prácticas de producción de alimentos y el fortalecimiento de la organización colectiva junto a las familias campesinas.

Aunque se trata de una experiencia muy reciente, en los últimos años los Cursos Técnicos se han ampliado al conjunto de las Escuelas del Campo, lo que ha multiplicado el número de educandos y educandas que reciben formación para actuar como facilitadoras y facilitadores de los procesos de territorialización de la agroecología con la Metodología de “De Campesina a Campesino”.

Además del Curso de Agroecología, las educandas y educandos del Curso Técnico en Administración también cuentan con la Metodología CaC en su formación profesional. En ambas oportunidades, se forman ejerciendo el diálogo de conocimientos con las comunidades, aprendiendo conjuntamente a reconocer las prácticas agroecológicas; a identificar aquellas que suelen resolver problemas productivos y las que aún no se practican localmente, pero que pueden aprenderse de otras fuentes; a organizar espacios para que las campesinas y los campesinos intercambien conocimientos y adquieran otros; y a acompañar y contribuir a estos procesos.

En términos de organicidad, desde el 2018 se conformó un Colectivo de Agroecología y una Coordinación Político-Pedagógica (CPP) con los sectores del MST involucrados directamente en la conducción de la Metodología CaC y de la cual las autorías de este artículo son parte.

En 2024 se inició una acción importante dentro del Programa Permanente de Investigación-Acción Participativa y de Extensión Crítica en la Metodología CaC: el Curso de Extensión Metodología “De Campesina a Campesino”. La elaboración del curso fue articulada por el Colectivo de Agroecología del MST-Ceará, la Coordinación Político-Pedagógica, la Vía Campesina Internacional y la Universidade Estadual do Ceará. El Curso de Extensión fue dirigido a 70 personas, entre educadores(as) y educandos(as) de las Escuelas del Campo, además de cuadros del MST que actúan en los procesos de territorialización de la agroecología. El objetivo del Curso de Extensión era el de ampliar la formación en la Metodología “CaC”, para comprender todo el proceso de transición y territorialización de la agroecología y, en particular, como potencializar a las Escuelas del Campo como facilitadoras del proceso. El Curso de Extensión fue realizado en 04 módulos, cada uno de 04 días, y con la Pedagogía de la Alternancia. Cada módulo fue realizado en una de las Escuelas del Campo y contó con el apoyo de la Vía Campesina Internacional, Universidade Estadual do Ceará y Secretaría Estatal de Educación de Ceará.

Para Eudes Araújo, asentado del Asentamiento Santana y Coordinador Pedagógico de la Escuela del Campo Florestan Fernandes:

Nós estamos concluindo uma etapa importante da nossa formação com a Metodologia De Camponesa a Camponês, uma metodologia agroecológica que teve sua origem na Guatemala, e que veio para o Brasil estamos construindo aqui em uma parceria entre o Movimentos dos Trabalhadores Rurais Sem Terra do estado do Ceará, a Via Campesina e a Universidade Estadual do Ceará. Trago o relato da grande importância deste curso para a transformação revolucionária do nosso território camponês onde estão situados os nossos assentamentos de reforma agrária e as nossas comunidades tradicionais camponesas. Este curso envolve a participação de diversos sujeitos do campesinato. Aqui estamos com a participação de educandos, educadores, lideranças dos assentamentos de reforma agrária, lideranças dos movimentos sociais, companheiros e companheiras dos trabalhos coletivos das associações e cooperativas dos nossos assentamentos e comunidades camponesas (Entrevista realizada en mayo de 2025).

En la evaluación final del Curso de Extensión, se abrió el diálogo acerca de los aprendizajes, desafíos y posibilidades en el proceso de formación en la Metodología CaC con las escuelas del campo y en los territorios de reforma agraria del MST.



Aprendizajes y desafíos en la construcción del conocimiento agroecológico: de las Escuelas del Campo a la Universidad

En analogía con la forma de lucha de la ocupación de los latifundios para liberar la tierra privatizada y devolverla a quienes la trabajan para producir alimentos, se suele afirmar que, en la lucha por la Educación del Campo, el MST ocupa el “latifundio del saber”. De igual manera, tras la ocupación de la tierra, se tomó la decisión de producir utilizando la agroecología como matriz tecnológica; y tras la ocupación del latifundio del saber con las Escuelas del Campo, la agroecología se ha incorporado como campo de conocimiento desde el que se produce y se fortalece el vínculo y el cuidado de la tierra y el territorio.

Como cualquier proceso social, los aprendizajes y los desafíos son parte de la construcción colectiva y nos permiten reflexionar, de forma crítica, los retos y caminos posibles para avanzar, de manera horizontal, dialógica y colaborativa. Entre los aprendizajes en la experiencia de la Metodología “De Campesina a Campesino”, se destacan:

  1. La Metodología CaC debe de ser entendida como un proceso y no un proyecto: durante las reuniones del Colectivo de Agroecología, la CPP, la Coordinación del MST, la Vía Campesina, se enfatizaba que, si bien los proyectos de investigación y extensión crítica contribuyan en los procesos formativos fruto de la alianza con investigadores(as) comprometidos(as), la territorialización de la agroecología no termina cuando se termina un proyecto. Incluso, ese análisis se ampliaba a una crítica a las lógicas de proyectos implementadas por las políticas públicas, cuya temporalidad se sobrepone a la temporalidad de la lucha de los movimientos agrarios. Lo mismo con respecto a la forma clásica de la asistencia técnica;

  2. Conocimiento y prácticas agroecológicas: durante la aplicación del DRP y del Inventario de Prácticas Agroecológicas, siempre se identificaba una significativa presencia de prácticas agroecológicas. Sin embargo, entre las familias campesinas aún no se reconocían sobre la base de ese concepto;

  3. La Metodología CaC es un proceso colectivo y orgánico: una premisa fundamental de la Metodología CaC es el hecho de que se trata de un proceso social colectivo, orgánico y situado. Ello implica que, en cada territorio, sea conformados coordinaciones que conduzcan los pasos de la metodología involucrando todos los sujetos partícipes del proceso;

  4. Las Escuelas del Campo son un catalizador y un facilitador central de la Metodología CaC: en la experiencia de territorialización de la agroecología en Ceará, las Escuelas del Campo han desarrollado un papel fundamental como facilitadoras del proceso;

  5. Profundización teórico-analítica, científica y técnica en Agroecología: la experiencia posibilita, tanto para el MST como para la Universidad, un proceso permanente de formación sobre los procesos sociales de transición y territorialización de la agroecología, como también estudios clásicos y contemporáneos relacionados al campesinado, la cuestión agraria y territorial;

  6. Curricularización de la Extensión Universitaria: aunque sea un desafío, se aprendió la importancia de que la Extensión Universitaria sea entendida en su integralidad y que los aprendizajes construidos en las experiencias de Extensión Crítica contribuyan a la formación docente y estudiantil con respecto a la co-construcción con los movimientos y organizaciones populares.

Aún sobre los aprendizajes durante el Curso de Extensión en la Metodología “De Campesina a Campesino”, Eudes Araújo, asentado y Coordinador Pedagógico de la Escuela del Campo Florestan Fernandes destaca:

O curso de extensão traz para nós uma formação omnilateral, uma formação política e transformadora das nossas pessoas. Ele vem, como estratégia de formação, fortalecer o projeto da classe trabalhadora que é o projeto da agricultura camponesa na perspectiva da agroecologia, de termos uma transformação das nossas vidas através de uma transformação da nossa relação com a Mãe-Natureza. De nós entendermos que a Mãe- Natureza é um bem patrimonial, é um bem precioso que precisamos cultivar no dia a dia. A Metodologia que nós chamamos de CaC, de camponesa a camponês, também nos trouxe várias estratégias, iniciando pelo diagnóstico, que é o mapeamento das nossas práticas agroecológicas nos nossos territórios. Depois de identificarmos nossos camponeses e camponesas, nós vamos para o segundo passo, que é a aplicação do diagnóstico rápido participativo, o DRP, e através desse diagnóstico, nós vamos identificar quais são os sistemas, quais são as práticas que estes camponeses e camponesas estão desenvolvendo e quais são os grandes desafios e dificuldades. E como nós podemos, através desta metodologia, a gente pode ajudar companheiros e companheiras que tenham problemas produtivos em suas produções. E depois a gente vai poder categorizar, fazer as categorias, é uma metodologia que permite que os meus saberes, as minhas experiências são feitas e compartilhadas entre os próprios camponeses e camponesas, não só através da assistência técnica, mas através dos saberes ancestrais, dos conhecimentos holísticos, que nossos camponeses e camponesas cultivam de geração para geração (Entrevista realizada en mayo de 2025).

Asimismo, conferimos énfasis en los aprendizajes para la Universidad, por medio de la Investigación-Acción Participativa y la Extensión Crítica, sobre todo en el diálogo y co-construcción de procesos sociales con los movimientos sociales agrarios, tal cual el caso del MST. En esa dirección, los vínculos construidos más allá de las fronteras de la Universidad nos permiten entrelazar vínculos éticos con el territorio y sus sujetos, al tiempo que se incorpora, en la docencia, investigación y extensión, un conjunto de conocimientos construidos en el territorio (Erreguerena, Nieto y Tommasino, 2020). En el caso de la experiencia en curso con la Metodología “De Campesina a Campesino”, expresa un enriquecedor Diálogo de Saberes que nos permitieron construir, creativa y colectivamente, metodologías participativas, sobre todo durante los tiempos de pandemia de Covid-19.

Por ejemplo, durante la pandemia, el proceso formativo se mantuvo con encuentros virtuales sistemáticos, además de la circulación de fotos y videos sobre los procesos agroecológicos de las familias en sus patios productivos, siempre con el cuidado de usar la máscara y mantener el aislamiento social, conforme las orientaciones de la Organización Mundial de Salud. También fueron creados formularios, con el auxilio de las herramientas de Google, para el DRP y el Inventario de las Prácticas Agroecológicas. Ello revela la importancia de pensar estrategias y como resolver los desafíos del proceso, siendo fundamentales para problematizar la relación universidad-territorio, y la centralidad del Diálogo de Saberes en la Extensión Crítica (Saravia Ramos, 2025).

Con respecto a la co-construcción de conocimiento agroecológico en el proceso de implementación de la Metodología CaC, Maria de Jesus dos Santos Gomes, del Sector de Educación del MST, destaca:

Pra nós, a agroecologia no bioma caatinga, a agroecologia do semiárido, a agroecologia dos nossos territórios é uma das principais formas de resistência e de contra-hegemonia do capital no campo, porque nós queremos afirmar a produção de alimentos saudáveis. O MST quer ser o maior produtor de alimentos saudáveis e a agroecologia é a única possibilidade que a gente tem para atender essa estratégia da reforma agrária popular. Nós queremos também, enquanto movimento, a gente quer elevar a nossa produção em escala, uma escala agroecológica. E a gente entende que “camponês a camponesa” é a única forma de fazer este escalonamento da agroecologia. Por isso pra nós é muito importante esta frente de formação da Universidade Estadual do Ceará, com a Via Campesina, estamos nessa construção coletiva (Entrevista realizada em mayo de 2025).

Entre los desafíos identificados en el proceso de territorialización de la agroecología, se destacan:

  1. Comprender que la Metodología CaC es un proceso y no un proyecto;

  2. Mayor participación de los hombres en los procesos de territorialización de la Agroecología, una vez que son las mujeres las que más participan;

  3. Desafíos en las articulaciones con aliados, en especial, con las Secretarías de Educación y los trámites burocráticos para solicitudes puntuales, como el transporte para garantizar la participación en el Curso de Extensión.

Pese los desafíos, el proceso de territorialización de la agroecología avanza en Ceará, en estrecho vínculo con las estrategias del MST y del Programa Agrario y la Educación del Campo. En esta dinámica, al incluir la Metodología “De Campesina a Campesino”, brindó la posibilidad de potenciar las técnicas metodológicas de la Educación del Campo y fortalecer el “cómo hacer” para expandir la agroecología.



Consideraciones Finales

Aunque la agroecología no se basa en recetas que puedan copiarse y transferirse ciegamente de una realidad a otra, el conjunto de elementos presentes en la Metodología “De Campesina a Campesino”, asociados a la participación activa de las familias campesinas, a una pedagogía horizontal, a un diseño intencionado y a la organicidad, ofrecen principios importantes para procesos emergentes en otros lugares. Y, en particular, para pensar el papel de las escuelas campesinas en la territorialización de la agroecología, ya que las escuelas del campo en los asentamientos y comunidades podrían asumir la función de facilitación territorial.

En la experiencia presentada en el artículo, se tiene presente que la territorialización de la agroecología es un proceso social que requiere capacidad de movilización, articulación y organización permanente. Ello es un elemento imprescindible, sobre todo por tratarse de una estrategia más amplia, relacionada con el fortalecimiento de los territorios campesinos y de la soberanía alimentaria.

En ese proceso iniciado en 2018, el MST afirma: “Agroecología es el camino. De campesina a campesino es nuestra forma de caminar”. Se termina este artículo con el relato de Eudes Araújo, quien participa del proceso agroecológico en Ceará desde sus inicios:

O camponesa a camponês é um caminho, ele nos proporciona um novo jeito de fazer a agroecologia no nosso território, cuidando da natureza, garantindo a soberania das nossas águas, dos nossos solos, dos nossos alimentos, garantindo a produção de alimentos saudáveis para os nossos filhos e filhas, camponeses e camponesas. O CaC é uma metodologia revolucionária de contrapor o sistema do agronegócio, que nos traz doenças, que nos traz morte, que nos traz desertificação. É um novo modo de vida. A agroecologia é um projeto de vida que nós defendemos para todos os povos do campo e da cidade.





Referencias

Abreu, P.H.B (2019). A Metodologia “De Camponês a Camponês” aplicada em Minas Gerais, Brasil. En Movimento dos Trabalhadores Rurais Sem Terra. Construindo a agroecologia no semiárido: Manual da Metodologia Camponês a Camponês. Fortaleza: MST-Ceará, p. 13-32.

Andrade, F.M.C; As Silva, M.G.; Simas, F.N.B.; De Souza, M.L.; Dos Santos, M.L. y Campos, A.R. (Orgs,) (2022). Educação do Campo e Agroecologia. Princípios pedagógicos e experiências educativas na formação de educadoras(es). Viçosa: Editora Asa Pequena

Arroyo, M.; Caldart, R. S.; Molina, M (Orgs.) (2004). Por uma Educação do Campo. Petrópolis: Vozes.

Barbosa, L. P. (2016). Educação do Campo [Education for and by the countryside] as a political project in the context of the struggle for land in Brazil. The Journal of Peasant Studies, 44(1), 118–143.

Barbosa, L.P. (2015). Educación, resistencia y movimientos sociales: la praxis educativo-política de los Sin Tierra y los Zapatistas. México: LIBRUNAM.

Barbosa, L.P. (2013a). Por la democratización de la educación superior en Brasil: el PRONERA en el marco de la lucha de los movimientos campesinos. Universidades, México: UDUAL, 56, abril-junio.

Barbosa, L.P. (2013b). Los movimientos sociales como sujetos educativo-políticos. In: Gómez Sollano, M. y Corestein Zaslav, M. (Org.). Reconfiguración de lo educativo en América Latina: experiencias pedagógicas alternativas. Ciudad de México: UNAM, p. 121-162.

Barbosa, L.P. y Rosset, P.M. (2017). Educação do Campo e pedagogia camponesa agroecológica na América Latina: aportes da Via Campesina e da CLOC. Revista Educação & Sociedade, v. 38, nº. 140, p.705-724.

Barbosa, L.P., Rosset, P., Val, V., & Soto, O. (2025). Diálogo de Saberes y Pedagogía del Territorio en las luchas por autonomías y soberanías en el Sur Global. Masquedós - Revista De Extensión Universitaria10(13), 22.

Caldart, R. S. (2020). Educação do Campo e Agroecologia: encontro necessário. En: Seminário de Agroecologia, 3.; Seminário de Educação do Campo do IFPE, 2. Recife. Anais [...]. Recife: Instituto Federal de Pernambuco (IFPE). Mesa “Educação do Campo: desafios e perspectivas”. (forma virtual).

Caldart, R.S. (2017). Agroecologia nas escolas do campo: construção do futuro feita à mão e sem permissão. Disponible en: https://mst.org.br/2017/02/06/agroecologia-nas-escolas-do-campo-construcao-do-futuro-feita-a-mao-e-sem-permissao/. Accesado en marzo de 2017.

Caldart, R. S. (2012). Educação do Campo. En: Caldart, R. S. et al. (org.) Dicionário da Educação do Campo. Rio de Janeiro, São Paulo: Escola Politécnica de Saúde Joaquim Venâncio, Expressão Popular, 2012.

Caldart, R.S. (2008). Sobre Educação do Campo. En Fernandes, B. M. et. al. Educação do Campo: campo – políticas públicas – educação. Brasília: INCRA; MDA.

Caldart, R.S. (2004). Pedagogia do Movimento. São Paulo: Expressão Popular.

Da Silva, M.G.; Dos Santos, M.L. (2022). Princípios Pedagógicos da Formação em Agroecologia a partir da perspectiva da Educação do Campo. En Andrade, F.M.C; As Silva, M.G.; Simas, F.N.B.; De Souza, M.L.; Dos Santos, M.L. y Campos, A.R. (Orgs,). Educação do Campo e Agroecologia. Princípios pedagógicos e experiências educativas na formação de educadoras(es). Viçosa: Editora Asa Pequena, p. 12-23.

Erreguerena, F.; Nieto, G. & Tommasino, H. (2020). Tradiciones y matrices, pasadas y presentes, que confluyen en la Extensión Crítica Latinoamericana y Caribeña. Cuadernos de Extensión de la UNLPam, (4), 177–204.

Fernandes, I.F., Barbosa, L.P., Damasceno, C., y Rosset, P. M. (2021). Inventário de Práticas Agroecológicas na Metodologia “de Camponês/a a Camponês/a” no Ceará: um instrumento para descolonizar o território e (re)valorizar o conhecimento camponês. Revista: Desenvolvimento e Meio Ambiente, Vol. 58, p. 551-578.

Fernandes, I.F.; Sousa, C.S. (2019). Levantamento do inventário das práticas agroecológicas no Assentamento Santana, no Ceará. En Movimento dos Trabalhadores Rurais Sem Terra. Construindo a agroecologia no semiárido: Manual da Metodologia Camponês a Camponês. Fortaleza: MST-Ceará, p .49 - 53.

Gomes, M.J.S. (2013). Experiências das Escolas de Ensino Médio do Campo do MST Ceará: Dois Projetos de Campo e de Educação em Confronto. Monografia (Especialização em Trabalho, Educação e Movimentos Sociais) 81f. Fundação Osvaldo Cruz - FIOCRUZ. Rio de Janeiro.

González Casanova, Pablo (1969). Sociología de la Explotación. Ciudad de México: Siglo XXI.

Machín Sosa, B; Roque Jaime, A.M.; Ávila Losano, D.R.; Rosset, P.M. (2013). Revolução agroecológica: o Movimento de Camponês a Camponês na ANAP em Cuba. São Paulo: Expressão Popular.

Mariátegui, J. C. (1928). Siete ensayos de interpretación de la realidad peruana. México: ERA.

Martínez-Torres, M. & Rosset, P. (2016). Diálogo de Saberes en la Vía Campesina: soberanía alimentaria y agroecología. Espacio Regional. Vol. 1, n.º 13, pp. 23 – 36.

Mendes, J.E.; Barbosa, L.P., Brito, C.M.M (2024). O PRONERA/UECE: Magistério da Terra em foco, histórica experiência de extensão com movimentos sociais do campo. En Carvalho, S.M.G; Nascimento, M.A.G.; Silva, L.V. O papel da extensão universitária na construção da docência. Fortaleza EdUECE, p. 247-267.

Molina, M.C. (2008). A Constitucionalidade e a Justiciabilidade do direito à educação dos povos do campo. In: FERNANDES, Bernardo Mançano et. al. Educação do Campo: campo – políticas públicas – educação. Brasília: INCRA; MDA, 2008.

Moreira, L.M.; Carvalho, S. M. G; Oliveira, D. N S. (2023). Educação Popular e Agroecologia: saberes e aprendizados no Acampamento Zé Maria do Tomé - Ceará: Educación Popular y Agroecología: saberes y aprendizajes en el Campamento Zé Maria do Tomé - Ceará. Revista Cocar, [S. l.], n. 22. 

MST (2025). Programa de Reforma Agrária Popular. São Paulo: Secretaria Geral do MST.

MST (2007). II Seminário Nacional. O MST e a Pesquisa. Cadernos do ITERRA, (14), 1-14.

Pereira, A. V. A., Damasceno, C. S., Victor, C., Paulino, L. C., y Cunha, T. S. (2024). Metodologia Camponês/a a Camponês/a: uma experiência com os primeiros cursos técnicos de agroecologia e de administração com ênfase em organizações sociais do Ceará. En: Cadernos de Agroecologia – ISSN 2236-7934 - Anais do XII Congresso Brasileiro de Agroecologia, Rio de Janeiro, Rio de Janeiro - v. 19, n. 1.

Puiggrós, A. (2006). De Simón Rodríguez a Paulo Freire: educación para la integración latinoamericana. Bogotá: Convenio Andrés Bello.

Ribeiro, D.S.; Tiepolo, E.V., Vargas, C. M.; Da Silva, N.R. (2017). Agroecologia na Educação Básica: questões propositivas de conteúdo e metodologia. São Paulo: Expressão Popular.

Roque Jaime, A.N. (2019). A Metodologia do Camponês a Camponês aplicada em Cuba. En Movimento dos Trabalhadores Rurais Sem Terra. Construindo a agroecologia no semiárido: Manual da Metodologia Camponês a Camponês. Fortaleza: MST-Ceará, p. 35-46.

Rosset, P.M. (2017). A territorialização da Agroecologia na disputa de projetos, e os desafios para as escolas do campo. En Ribeiro, D.S.; Tiepolo, E.V., Vargas, C. M.; Da Silva, N.R. (2017). Agroecologia na Educação Básica: questões propositivas de conteúdo e metodologia. São Paulo: Expressão Popular, p. 83-92.

Rosset, P. M., Val, V., Barbosa, L. P., & McCune, N. (2021). Agroecología y La Vía Campesina II. Las escuelas campesinas de agroecología y la formación de un sujeto sociohistórico y político. Desenvolvimento E Meio Ambiente58.

Saravia Ramos, P. (2025). Diálogo de saberes: Reflexiones y claves para la construcción de nuevas relaciones universidad-territorio. Masquedós - Revista De Extensión Universitaria10(13), 15.

Silva, P. R. S. (2022). A organização do trabalho pedagógico nas escolas do campo e os complexos de estudo. En: Educação do campo no Ceará: conceitos, dimensões e práticas / Martins, I. A., Bastos, J. R. R., Neto, P. (organizadores). Fortaleza: SEDUC.

SPCMA-MST, Setor de Produção, Cooperação e Meio Ambiente do MST. (2020). Cadernos de Agroecologia: Subsídios para construir o Plano Nacional Plantar Árvores, Produzir Alimentos Saudáveis.

Souza, J.M. (1994). O poder do atraso: ensaios de sociologia da história lenta. São Paulo: Hucitec.





Lia Pinheiro Barbosa

Programa de Pós-Graduação em Sociologia (PPGS) / Programa de Pós-Graduação em Educação e Ensino (PPGEN). Investigadora PQ2-CNPq. Investigadora Visitante – Social Research Institute (CUSRI) - Chulalongkorn University, Tailandia.

Ana Karoline Rodrigues Dias

Militante del Movimiento de los Trabajadores Rurales Sin Tierra (MST) de Ceará, Brasil

Maestrante del Programa de Maestría en Agroecología

Peter Michael Rosset

Programa de Pós-Graduação em Sociologia (PPGS) - Universidade Estadual do Ceará (UECE), Brasil - Investigador PQ2-CNPq

Programa de Pós–Graduação em Desenvolvimento Territorial na América Latina e Caribe (TerritoriAL) - Universidade Estadual Paulista (UNESP), Brasil

Professor Adjunto - Social Research Institute (CUSRI) - Chulalongkorn University, Tailandia


1 El artículo es fruto de los siguientes proyectos: “Agroecologia camponesa e indígena como estratégia de prevenção, mitigação e resposta ante a emergência climática sobre sistemas alimentares”, aprovado en el Edital Universal FUNCAP Nº 06/2023 (Proceso UNI-0210-00.343.01.00/23) y “Territorialização da Agroecologia Camponesa”, aprobado en la Chamada CNPq Nº 18/2024 - Bolsas de Produtividade em Pesquisa – PQ (Processo: 305250/2024-8).


2 Brasil posee cinco regiones: Norte, Noreste, Centro-Oeste, Sureste y Sur. De los 27 estados del país, apenas siete están distribuidos entre las regiones Sureste y Sur.

3 A partir del proyecto de Investigación-Acción Participativa intitulado “Escolas do Campo, a Metodologia ‘de Camponês a Camponês’ e a Territorialização da Agroecologia, financiado por la Fundação Cearense de Âmparo à Pesquisa – FUNCAP (Proceso nº 6529756/2017) y del Proyecto de Extensión “Escolas do Campo, a Metodologia ‘de Camponês a Camponês’ e a Territorialização da Agroecologia no Assentamento Santana – Monsenhor Tabosa/CE”, desarrollado por la Universidade Estadual do Ceará (UECE), bajo la coordinación de Peter Michael Rosset y Lia Pinheiro Barbosa, y en coordinación con el Sector de Educación del MST-Ceará.